▪ Estado del arte de la corrosión.
▪ Adquisición de nuevos conocimientos y una base para continuar profundizando.
▪ Superación de paradigmas. Ejemplo: el ácido sulfúrico no es tan corrosivo como se creía (concentrado), ni los aceros inoxidables son “tan anticorrosivos” en todos los medios (muchos de ellos fallan en medios con cloruros).
▪ Adquisición de diversos puntos de vista en forma global. Por ejemplo, “visualizar” el efecto de la corrosión en diferentes áreas.
▪ Ampliación de los “límites de conocimientos”. Antes, nos limitábamos a nuestra “parcela laboral y profesional”. Ahora, vemos más allá.
▪ Dominar otras áreas, experticias, vocablos, criterios técnicos.
▪ Enriquecimiento de técnicas para hacer diagnósticos.
▪ Trabajo en equipo multidisciplinario.